
Logotipo de Google en versión código de barras
Tal día como hoy hace 57 años, el 7 de octubre de 1952, fue concedida en Estados Unidos la patente del código de barras a los inventores Joseph Woodland, Jordin Johanson y Bernard Silver con el número US Patent 2,612,994 ; evento que es hoy conmemorado por Google con una curiosa versión ‘barrada’ de su logotipo.
Sin embargo no fue sino hasta veinte años más tarde que se pudo disponer comercialmente de una versión comercial del código de barras, el denominado UPC: Universal Product Code. La compañía NCR instaló un equipo de pruebas en el supermercado Marsh’s Supermarket en Troy, Ohio, cerca de la fábrica donde se producían los equipos. El 26 de junio de 1974 Clyde Dawson sacó de su cesta de la compra un paquete de 10 chicles Wrigley’s Juicy Fruit y se lo pasó a la cajera Sharon Buchanan, quien escaneó el código de barras a las 8:01 de la mañana. Fue la primera aplicación comercial del código de barras. Tanto el paquete de chicles como el recibo de la compra están ahora expuestos en el Smithsonian Institution.
Hoy en día no hay producto que no cuente con el correspondiente código de barras en su etiquetado ni supermercado que no cuente con lectores de códigos en sus líneas de caja.
Huelga decir que el código de barras no hubiera podido llegar a existir si no hubiera habido una serie de instituciones que vieron futuro en el invento y que invirtieron dinero y recursos en su investigación y desarrollo. Dinero y recursos dedicados a la investigación y el desarrollo que el gobierno pretende reducir en los próximos presupuestos… Motivo por el cual este blog también se une a la iniciativa “La ciencia española no necesita tijeras – No al recorte del presupuesto en I+D“.
“Si creen que la investigación y la educación son caras, prueben con la ignorancia y la mediocridad” – Joan Guinovart, presidente de la COSCE
– Javier Llorente

